domingo, 10 de enero de 2016
jueves, 17 de diciembre de 2015
Avisos para Caminantes
Nota del Cabildo de la Catedral de Santiago a las Asociaciones e Instituciones que emiten credenciales
Estimados
amigos/as: quisiera, en primer lugar, agradecer la colaboración de
todas las personas que hacen posible la acogida y ayuda a tantos
peregrinos/as en todos los caminos de Santiago.
Como saben la mayoría de Vds., en el tema de
las Credenciales, es necesaria una normativa única y para todos. Así lo
han manifestado muchas de las Asociaciones y otras Instituciones que
entregan credenciales.
Hemos consultado y pedido parecer a muchas
personas que, en mayoría absoluta, les parece bien esta medida. El
Cabildo de la Catedral ha aprobado y pedido el Vº Bº del Sr. Arzobispo.
Por ello, tengo el honor de comunicar a todos Vds., en nombre del
Cabildo Metropolitano, la siguiente nota.
Aprovecho la ocasión para desearles una Santa y
feliz Navidad, y que el Año Jubilar de la Misericordia abra las puertas
de la fraternidad, el amor y la paz en todos los corazones.
Segundo L. Pérez López, Encargado de la Oficina de Acogida al Peregrino de la SAMI Catedral de Santiago
Nota del Cabildo de la Catedral de Santiago a las Asociaciones y otras Instituciones que emiten credenciales para los peregrinos que realizan el Camino de Santiago.
Tras un amplio diálogo con muchas de las entidades
que emiten Credenciales, y a petición de varias de ellas, se hace
necesario abordar un asunto que está perjudicando seriamente la imagen
del Camino y de la Peregrinación.
En la actualidad recibimos más de 25 modelos de
credencial, con precios que van desde la gratuidad hasta los veinte
euros en algunos casos. Se ha intentado venderlas, incluso, a través de
internet. La acogida pastoral, la atención esmerada, y la gratuidad
deben ser los objetivos fundamentales de nuestra presencia en el Camino y
en la meta de la Peregrinación.
La Catedral de Santiago tiene registrada su propia credencial que debe ser considerada la única válida
y cuyo precio, para el peregrino, no podrá sobrepasar los 2 euros. La
gestión de la credencial no puede realizarse con criterios ni
comerciales ni de lucro; los rendimientos que de ello pudieran
derivarse, necesariamente limitados con el modelo que se establece,
deberán redundar siempre en favor del mejor servicio y atención a los
peregrinos.
Si algún grupo o entidad quiere personalizar dicha
credencial, es posible dejar un espacio en blanco y, mediante acuerdo
con la Oficina de Acogida al Peregrino, podrá añadirse un breve texto
que no contradiga, sino por el contrario subraye el sentido cristiano de
la Peregrinación. La Oficina de la Catedral se encargará de la
impresión de la misma.
Con el objeto de evitar perjuicios a todas
aquellas entidades que están expidiendo credenciales se les concede una
moratoria para que puedan utilizar las mismas: hasta el primero de abril de 2016.
A partir de esa fecha sólo se admitirán para expedir la "Compostela",
las credenciales oficiales de la Oficina de Acogida al Peregrino.
Las instituciones extranjeras se regirán por un
acuerdo especial. Todos los otros acuerdos y convenios serán evaluados,
debidamente dialogados con los interesados, y se actuará en
consecuencia.
Mantener la Oficina de Acogida al Peregrino,
abierta todos los días del año, supone un esfuerzo ciertamente no
pequeño para la catedral, pero el Cabildo no quiere renunciar a un
trabajo pastoral (acogida, recepción y escucha) que considera esencial
en este momento en que toda la Iglesia está empeñada en la tarea de la
Nueva Evangelización; y ello, como no puede ser de otro modo, nos urge a
tratar de evitar cualquier forma de abuso hacia el peregrino que, de
producirse y en última instancia –sea cual fuere su causante- iría en
desdoro de la Iglesia. La Catedral de Santiago anima y sostiene la
Oficina de Acogida al Peregrino y es firme propósito del Cabildo
Metropolitano, su responsable, no renunciar al trabajo pastoral que
supone la Oficina y ofrecerlo, sino gratuitamente, sí con el mínimo
coste posible para el peregrino; más aún a "coste simbólico".
Las Asociaciones, personas y devotos de Santiago
son invitados cordialmente a ayudar en el sostenimiento de la Oficina,
que a nadie se oculta, resulta muy onerosa para la Catedral.
martes, 15 de diciembre de 2015
Camino de Papel
Antón Pombo, Premio Internacional Aymeric Picaud
Antón Anxo Pombo Rodríguez, más conocido como Antón Pombo, es el
nuevo ganador del Premio Internacional Aymeric Picaud, que organizan las
ocho asociaciones de periodistas del norte de España, agrupadas en la
Liga de Asociaciones de Periodistas del Camino de Santiago, y ubicadas
en el llamado Camino Francés. El galardón se entregará en Belorado
(Burgos) en los primeros meses del año 2016.
Este prestigioso premio, que tiene carácter anual, destaca el trabajo
de investigación y difusión de los valores del Camino de Santiago por
parte de periodistas, escritores y especialistas en la ruta jacobea. El
premio lleva el nombre del monje francés Aymeric Picaud, del siglo XII, y
autor del Liber Peregrinationis, perteneciente al Codex Calixtinus,
considerada como la pionera guía de viajes europeos, ya que el cronista
fue relatando detalles y peripecias del Camino de Santiago durante el
transcurso de su peregrinación medieval.
El premio consiste en una edición del lujo de un facsímil realizado
por la editorial burgalesa Siloé, uno de los principales patrocinadores
de este galardón, según indicaron en una nota de prensa.
Antón Pombo (A Coruña, 1964) es a día de hoy uno de los mayores
especialistas e investigadores sobre las rutas jacobeas a Santiago.
Doctor en Historia Contemporánea, desde el año 1993 es el coordinador de
la editorial Anaya para la Guía del Camino de Santiago, una de las más
completas y vendidas en el ya universal mundo de la peregrinación. Ha
publicado, personalmente o en equipo, 12 libros relacionados con el
Camino.
Como experto peregrino (ha recorrido el Camino en 21 ocasiones) ,
tiene una extensísima colección de artículos, entrevistas, reportajes y
trabajos documentales en periódicos nacionales e internacionales,
televisión, radio y revistas especializadas como "National Geographic",
"Peregrina" o "Libredón". Pertenece a numerosos organismos de expertos
del Camino como la Fraternidad Internacional del Camino de Santiago
(FICS), el consejo científico Ad Limina, o al comité asesor de la Xunta
de Galicia. Tiene numerosos premios, organiza con frecuencia
exposiciones sobre el Camino e imparte conferencias y charlas
científicas en numerosos países.
Con la celebración en Burgos, el "Aymeric Picaud" llega a su tercera
edición. En las dos anteriores los premiados fueron la italiana Carmen
Pugliese, en Santiago de Compostela, y Carlos Mencos, en Pamplona. La
entrega del premio tendrá lugar en los primeros meses del año en la
localidad burgalesa de Belorado. El peso de la organización recae este
año en la Asociación de la Prensa de Burgos, que preside Mar González.
Las asociaciones de periodistas incluidas en la Liga son las de Aragón,
Navarra, La Rioja, Burgos, Palencia, León, Lugo y Santiago de
Compostela, todas ellas pertenecientes a la FAPE (Federación de
Asociaciones de Periodistas de España).
El premio sirve también a los periodistas para reivindicar el
periodismo de rigor y la verdad en la profesión. Por ello, su lema es
"Por (X) el Conocimiento, Más (+) Periodismo", reivindicando el camino
de la ciencia y la sabiduría que supuso durante siglos el Camino de
Santiago, y contra algunas tendencias actuales hacia el periodismo
superficial, falso o demagógico.
lunes, 14 de diciembre de 2015
Año Santo
Compostela vibra con el inicio del Año Santo Extra
Fueron muchos los fieles que ayer, aprovechando las dos escasas horas que la Puerta Santa permaneció abierta al público, quisieron inaugurar el Año Santo extra por su propio pie y soportaron las primeras colas. Poco después de las siete de la tarde, una vez concluida la liturgia, el acceso de A Quintana volvió a quedar descubierto para los que, ansiosos por traspasar una entrada que llevaba un lustro sellada, esperaban su turno estoicamente. No les frenaron ni la lluvia, ni el frío. Minutos antes de las 17.30 horas, el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, introducía la llave en la cerradura y daba el pistoletazo de salida al Jubileo de la Misericordia.
Le acompañaban autoridades eclesiásticas como el obispo auxiliar, Jesús Fernández, el deán de la Catedral, Segundo Pérez, y el prelado emérito de Tui-Vigo, José Diéguez; además de representantes de la pastoral diocesana, desde voluntarios de Cáritas, la Cocina Económica y el albergue de San Francisco, hasta personas del campo o del mar. También se sumaron al acto el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo; los ministros de Fomento y Cultura, Ana Pastor e Íñigo Méndez de Vigo; el delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva; el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez; y el rector de la Universidade de Santiago, Juan Viaño, entre otros.
Pese a que se temía que algún chubasco entorpeciera la ceremonia, finalmente no hicieron falta los paraguas y la procesión que el arzobispo encabezó desde el altar mayor hasta la Puerta Santa –pasando previamente por la praza de Praterías– discurrió sin incidencias. En el interior de la Catedral, le aguardaban miles de fieles para seguir una eucaristía sencilla y sin botafumeiro, marcando las distancias con un Xacobeo. No cabía ni un alfiler. Dos horas y media antes de que arrancara el acto, los más previsores ya estaban en el templo para reservar sitio. No en vano, los que esperaron al último momento tuvieron que quedarse de pie en las naves de la seo que no fueron bloqueadas por el fuerte dispositivo de seguridad. Los controles eran muy estrictos dentro y fuera de la Basílica. Además de vallar la Puerta Santa ya en las horas previas a la ceremonia, la Policía Nacional cacheó a todos los que accedieron a la praza da Quintana, mientras perros adiestrados supervisaban la zona.
Aun a pesar de esa separación que la Iglesia quiere establecer entre el Jubileo extra y los Xacobeos, hubo momentos solemnes como ese repique francés de las campanas que puso la banda sonora a la apertura. Un sonido que no se escuchaba en Compostela desde mediados de los años 70 y que fue recuperado para darle un toque especial a esta ceremonia.
Monseñor Barrio aprovechó la homilía para anunciar una obra de misericordia y avanzó que las colectas especiales de toda la diócesis se destinarán a las personas sin hogar. Sin ir más lejos, hoy se presentará Arroupa, una empresa textil que, impulsada por Cáritas, pretende facilitar la reinserción de parados de larga duración. La institución religiosa dispone de un espacio en el viejo asilo de Carretas para montar un albergue para los sin techo.
Durante la eucaristía, el prelado apeló a la solidaridad de las entidades financieras y comerciales y las invitó a “hacerse cargo del costo de un día de las instituciones benéficas que cuidan de los más desprotegidos y olvidados en nuestra comunidad diocesana”. Aludiendo a los problemas que sufre la sociedad, el arzobispo hizo hincapié en que los cristianos “han de compartir solidariamente los propios bienes con el prójimo, practicar la Justicia en la recaudación de los impuestos y ser moderados en el ejercicio del poder”. El Jubileo de la Misericordia tiene que servir –prosiguió– para “compadecerse con las fragilidades y las miserias ajenas. No es comprensible una sociedad sin misericordia”.
Tal y como indicaba en su bula y cinco días después de abrir la Puerta Santa de San Pedro del Vaticano, el papa hizo lo propio con la de San Juan de Letrán, catedral de Roma. También ayer quedaron accesibles las entradas sagradas de basílicas de todo el mundo. Véase la Metropolitana de México, la de Medellín (Colombia), la de Los Ángeles (EEUU) y, ya en España, la de la Almudena (Madrid), la de Sevilla o la de Toledo.
sábado, 12 de diciembre de 2015
Año Santo
El repique francés vuelve a la Catedral para inaugurar el Año Santo extra tras casi medio siglo
No se escucha desde finales de la
década de los 70, pero se ha rescatado para inaugurar el Año Santo
extra. El repique francés servirá mañana para dar el pistoletazo de
salida al Año Santo extra (17 horas). Algo se ha ido percibiendo en los
últimos días en el entorno de la Catedral coincidiendo con los ensayos
previos. Es un sonido que tiene que ver con la "celebración y la
emoción" y bebe precisamente de lo que transmiten las campanas
repartidas por el trazado xacobeo, explicó ayer a los medios el
antropólogo Francesc Llop i Bayo, presidente de los Campaners de la
Catedral de Valencia. Encargado de poner la banda sonora a la apertura
de la Puerta Santa, cuenta que el repique francés "vino probablemente a
través del Camino", señaló a Efe el experto. De hecho, en todo el
itinerario histórico se tocan de forma parecida y, según la localidad,
se alternan las manos y los pies.
De las siete campanas grandes y otras tantas pequeñas
que tiene el templo, aún quedan dos por restaurar. Una de ellas se ha
enviado a Alemania para que una soldadura especial permita recuperar la
sonoridad original. Las que se guarecen en las torres también están en
proceso de reconstrucción.
Mientras las campanas practican el repique francés,
los operarios limpian el Pórtico, tapado desde el último Año Santo para
restaurar. También en la Puerta Santa se está trabajando para retirar
los helechos y líquenes que se fueron apoderando de la fachada de A
Quintana desde que se cerró, el 31 de diciembre de 2010. Las verjas se
están adecentando para la ceremonia de mañana.
LA XUNTA LOCAL DE SEGURIDADE, A PUNTO
. El alcalde de Santiago, Martiño
Noriega, volvió a lanzar ayer "unha mensaxe de tranquilidade" a los
vecinos de Compostela después de que el portavoz socialista, Paco Reyes,
solicitara una cumbre urgente de la Xunta Local de Seguridade. El
regidor recalcó que se convocará una reunión para abordar temas como el
del Año Santo extra o los recientes robos en viviendas. Insistió en que
la tramitación se inició hace "un par de semanas".
Con todo, Noriega manifestó su "confianza" en los
cuerpos de seguridad, tanto Policía Local como autonómica y nacional, y
valoró el "clima de seguridade permanente" entre ellos.
Creo que o número de
visitantes será maior que no Ano Santo de 2010”, auguró ayer el deán de
la Catedral, Segundo Pérez, en Radio Obradoiro. Se basa en los
excelentes registros que el Camino viene registrando desde la última
cita jubilar. Entonces se entregaron en la oficina de O Vilar 272.412
Compostelas. Hoy faltarían apenas seis mil para alcanzar aquel récord
histórico.
La ceremonia de apertura arrancará mañana a las 18 horas y
será muy similar a la que protagonizó el papa Francisco en el Vaticano.
“Haberá unha procesión que sairá por Praterías e entrará pola Porta
Santa, que se abrirá cunha chave. Non haberá todo o cerimonial que se
fai nun Ano Santo”, explicó Segundo Pérez.
En cuanto a la ausencia del alcalde en el acto, el deán manifestó su respeto “á liberdade de conciencia de cada cidadán. Non ten que darnos a nós explicacións, senón ao electorado, á cidade de Santiago”. El canónigo hizo hincapié en que Noriega “debe medir” que representa a los vecinos “dun dos tres centros mundiais de peregrinación, non só un centro relixioso, senón tamén cultural e económico que axuda a vivir á cidade”.
En cuanto a la ausencia del alcalde en el acto, el deán manifestó su respeto “á liberdade de conciencia de cada cidadán. Non ten que darnos a nós explicacións, senón ao electorado, á cidade de Santiago”. El canónigo hizo hincapié en que Noriega “debe medir” que representa a los vecinos “dun dos tres centros mundiais de peregrinación, non só un centro relixioso, senón tamén cultural e económico que axuda a vivir á cidade”.
Año Santo
La Puerta Santa se pone guapa
Para el fin de semana hay pocas reservas en los
hoteles. No es buena señal. Al sector le preocupa que no haya una
programación paralela que, tal y como sucede en los Xacobeos, contribuya
a atraer más turismo. "Llevamos mucho tiempo demandando que nos avisen
con antelación de todo lo que se hace. En otras ciudades el sector
trabaja con calendarios anuales y eso les da mucha ventaja", advierte
Rita Sobrado, secretaria de Hospedaje. "Las administraciones tienen que
involucrarse un poco más y darse cuenta de que Santiago es una capital
muy bien vista a nivel internacional. No juega precisamente en tercera
división", denuncia.
Aun a pesar de que no había "nada especial" en agenda, los
alojamientos del casco histórico cerraron el pasado puente de la
Inmaculada con un balance excelente y la ocupación se situó entre un 75%
y un 80%. Por contra, en la periferia los datos fueron muy bajos. Un
panorama que, en opinión de Sobrado, podría invertirse "si hubiera algo
programado". El turista se mueve cuando hay algún reclamo y el sector lo
comprobó el pasado noviembre con la campaña que puso en marcha
fusionando Santiago é Tapas y Cineuropa. Todavía sin datos oficiales,
fue un mes "excepcionalmente bueno". Según recalca la secretaria de
Hospedaje, el certamen gastronómico logró que cafeterías y restaurantes
despidieran "su mejor noviembre". A los hoteles tampoco les fue mal y
consiguieron cubrir entre el 40% y el 50% de sus plazas. "Si se
organizan eventos, se puede desestacionalizar el turismo", insiste
Sobrado. La agrupación no descarta tomar la iniciativa, pero lamenta que
el Concello ponga tantas trabas para sacar proyectos adelante. "Aquí es
muy complicado hacer cosas", denuncia Sobrado que sigue intentando
sacar adelante una feria medieval.
Sin programa paralelo, los hosteleros temen que se desaproveche el tirón turístico del Año Santo extra // El puente de la Inmaculada cerró con ocupaciones del 80%
Hay movimiento en la praza da
Quintana. Helechos y líquenes fueron cubriendo esta fachada de la
Catedral en el último lustro. En desuso desde el 31 de diciembre de
2010, toca poner a punto la Puerta Santa para el Jubileo de la
Misericordia, una convocatoria impulsada por Jorge Bergoglio que
permitirá abrir el simbólico pórtico con antelación. No estaba previsto
que nadie utilizara este acceso hasta la próxima cita jubilar de 2021,
pero los acontecimientos se han precipitado y, ya desde el domingo,
serán muchos los que se acerquen a Compostela para traspasar ese acceso
que solo se habilita en ocasiones puntuales.
Los operarios llevan varios días trabajando para
retirar la vegetación que se ha ido apoderando de la piedra poco a poco.
La zona está vallada y se ha instalado una grúa para facilitar la
limpieza de las zonas de difícil acceso. Inmediatamente después de la
verja exterior, se ha montado un andamio para reparar las rejas, también
muy deterioradas por el paso del tiempo.
jueves, 3 de diciembre de 2015
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Testimonios Peregrinos
VADEMECUM DE URGENCIA PARA PEREGRINOS EXTRANJEROS EN ESPAÑA
Por José A. de la Riera
Introito
Mis amigos brasileños me pedís esto (y no sé si os ayudará algo, supongo que no) Y ahí os va una pequeña parte de la serie, si es que en serie esto se transforma. No incluyo, de momento, la parte gastronómica y de "costumbres", ya que aspiro a no ser más lapidado de lo que sea menester. Siendo gallego, se me ha achacado excesiva estima por todo lo castellano. Me importa un carallo, en Castilla, y bajo sus estrellas, es donde levanto mi tienda en la noche. Con Castilla sólo hace falta una cosa para amarla: conocerla.
Perderse un poco, no ir por la trilla. Y no sólo me refiero al Camino físico. Es difícil para un peregrino extranjero, generalmente con tiempo limitado, escabullirse a los lugares comunes, a lo que cuentan las guías al uso. Lo mejor que le puede ocurrir a las guías al uso es que el peregrino las tire antes de comenzar el Camino, la mayoría son infames, no se sostienen, no aportan casi nada. Cierto que hay un peregrino que se atiene a esas guías, al metro a metro del Camino, que no levanta la mirada del suelo, que se levanta temprano, camina, come, llega al refugio y duerme. Al día siguiente igual, y al otro y al otro. No se abre, generalmente sólo trata con peregrinos de su país. Es muy respetable, es incluso lógico para mucha gente. Pero el Camino es una aventura única, y es lamentable no abrirse, no intentar al menos que le llegue todo lo que el Camino le puede aportar. Lo que a continuación sigue le puede añadir muy poco a ese peregrino, mejor dicho, no le va a aportar nada. Escribo estas lineas para el inquieto, para el aventurero, para el que abre todos sus poros al conocimiento, a cualquier conocimiento. Naturalmente, no están libres de subjetividad, la objetividad no existe, ¿qué es lo objetivo, quién es objetivo?
¿Españoles?: Unos tipos vestidos de “flamencos”, siempre con una guitarra en las manos. Además, se dedican a destripar toros bravos. ¿Argentinos? Unas gentes que viven de arrearles a las reses con “boleadoras” y que derraman lágrimas de cocodrilo con los tangos de Gardel. ¿Brasileños? Ya se sabe, futbol y samba. ¿Franceses? Gente de permanente mala leche devoradores de “foi”. ¿Portugueses? Unos depresivos cuyo único objetivo en la vida es llorar, preferiblemente con los fados de Amalia. Si uno va al Norte de España y habla de corridas de toros es posible que le lapiden (salvo en Pamplona). ¿Flamenco? Toda Galicia y Asturias son viejos países celtas, donde el instrumento tradicional es la gaita, el flamenco es allí algo tan exótico como la danza cosaca. Por lo mismo, hay argentinos que no soportan a Gardel y brasileños que pasan del futbol (y además, la música que oyen es la “clásica”) Hay franceses que han declarado la guerra a los ganaderos que engordan brutalmente sus patos. Y una inmensa mayoría de portugueses alegres, abiertos, a los que además les gustan los fados (como a mí ) Ah, los tópicos.
España es un viejo país europeo, definido por Ortega y Gasset, uno de sus grandes filósofos como: “Una enorme nube de polvo, lo que ha quedado después del paso de un gran pueblo al galope”. Un gran pueblo al galope. Cuando el peregrino pase por el más humilde pueblo de Castilla, pueblos con casas de barro (adobe), azotados por inviernos inclementes y por veranos aterradores (nueve meses de invierno y tres de infierno), cuando vea a sus campesinos silenciosos, no se debe engañar. Han sido el corazón de hierro de España. Gente de hierro que formaba la élite de las tropas de los Tercios que conquistaron Europa. Gente de hierro que fue con Pizarro, con Hernán Cortés, con Orellana. Gente que tomó Argel a cuchillo y que saqueó Roma con el gran Carlos. Durante siglos, guerrearon contra los mejores ejércitos musulmanes. Solos, en mitad de la tierra de nadie, al pie de la inmensa llanura, secos, sobrios, juncales. Son los castellanos, gentes de pocas palabras, lo más parecido a un tuareg. Pero... ¿esa es la España que va a recorrer el peregrino? No. Es una de las Españas que va a recorrer el peregrino. El gran error, el tópico que identifica a los españoles con guitarras flamencas, corridas de toros, panderetas y baile andaluz ha provocado (y provoca) toneladas de carcajadas en España. Un andaluz poco tiene que ver con un asturiano (Camino Primitivo), gente de tez rubia (¿loira?), que bebe sidra, toca la gaita, odia los toros y vive en un país verde de montañas infinitas. Y un asturiano poco o nada tiene que ver con un extremeño (Vía de la Plata). Y por, supuesto, ninguno de ellos con un castellano (Camino Francés) Gentes muy diversas, culturas distintas, usos y costumbres por veces opuestos... unidos todos, eso sí, por una permanente mala leche, que produce en nosotros lo mejor y lo peor. Las Españas, algo instranferible y difícil de comprender por ahí fuera. Por eso conviene que el peregrino curioso sepa lo que va a encontrar... y lo aproveche. Es distinto el vino de Navarra del vino de Galicia, nada que ver el gazpacho andaluz con el caldo gallego, para un castellano un saludo es una leve inclinación de cabeza, el gallego, sin embargo, te abraza... ambos te ofrecen su máxima cordialidad, tal vez, pero cada uno a su manera.
¿Preguntas?, ahí van: ¿debo besar a una señora cuando me despido?. ¿ por qué los asturianos blasfeman continuamente y los castellanos jamás? y... ¿por qué ese andaluz me llama continuamente “hijo puta”?, ¿debo aceptarlo?, ¿es un insulto?. ¿Cuándo un gallego me invita a un vino me disculpo y me voy? Es importante, ya qué: una gallega acepta el beso inmediatamente, una castellana te extenderá simplemente la mano, no es costumbre besarse en Castilla, los asturianos son los más descreídos entre los españoles, con una tradición revolucionaria que llega a nuestros días, sin embargo cualquier blasfemia en Castilla puede suponer ser lapidado, un andaluz llama a todo el mundo “hijo puta” en sentido cariñoso (algo inimaginable en el resto de España), si un gallego te invita a un vino (y más si es un vino cosechado por el mismo) considera el mayor de los insultos tu rechazo...
Ahora bien, todo esto hay que aceptarlo con inteligencia. Chesterton lo explicó muy bien cuando le preguntaron por los franceses: “¿Los franceses? ... hummm... no los conozco a todos”
Bien, esto jamás lo cuentan las guías, las guías son para gente que tiene prisa. Así que iré por partes. Espero que os sean útiles estas notas sobre mi país. Claro que siempre habrá un componente subjetivo ¿quién es objetivo?, ¿qué es la objetividad? Por otra parte los españoles somos ferozmente críticos con nosotros mismos, estamos muy alejados del chauvinismo de otros países europeos. Espero que leáis esto con inteligencia y con humor, con mucho humor. Tal vez os ayude a entender a este viejo país de Europa que os va a acoger entre los suyos. Empezaré por lo más árido: La Religión.
Religión y espiritualidad en España.
“La reserva espiritual de Occidente”. Santos, místicos, guerreros que entraban en batalla con la cruz de Cristo por estandarte. Soldados que se arrodillaban antes de entrar en combate para recibir la bendición de sus capellanes, cientos, miles y miles, de ermitas, iglesias, monasterios... Teresa de Jesús, Juan de Ávila, Ignacio de Loyola, Isidoro de Sevilla... docenas de santos, santos guerreros, santos místicos, santos poetas... y un pueblo sobrecogido ante las enormes catedrales, toda la España campesina se arrodillaba en sus campos ante el toque del ángelus en las iglesias aldeanas... manos callosas se santiguaban. En paralelo, Religión de Estado, sombras vestidas de negro batiendo las antiguas rúas de Sevilla, de Toledo, de Salamanca... hogueras encendidas, la Inquisición por todas partes, Lutero no pasará, la antigua España de la convivencia, judíos, moros y cristianos, derrotada por el humo de las hogueras. Junto a la sencillez de las creencias populares el feroz control de la Contrarreforma, los Tercios de Castilla combatiendo en toda Europa contra los luteranos, Castilla se viste de negro, al anochecer se pasean cruces por la desolada meseta festejando las victorias... ¡ Dios es grande!... y Castilla su valedora en la tierra. Religión y Corona van de la mano. Pero luego resulta que aquí no se quemó ni la décima parte de las brujas que convirtieron esmeradamente en cenizas en Alemania o Inglaterra. Por eso, cuidado con las guías y con muchos de sus tópicos.
Todo esto fue, ha sido, pero.. ¿qué queda de ello? Prácticamente nada, quedan las ruinas de los monasterios, las catedrales, las pequeñas iglesias, los seminarios vacíos, la fe sencilla de mucha gente... en un Estado laico. Gente pasional que oscila de un extremo a otro, esos somos nosotros, para bien o para mal. Dos siglos de guerras civiles, dónde no hubo cuartel para nadie, dónde no se hacían prisioneros, fueron en realidad dos siglos de guerras de religión. Sangre y fuego para todos, así se arreglaron las cosas por aquí. Y ahora se ha llegado a un hastío y a un consenso: No más sangre para nadie, ya hubo demasiada por demasiados siglos; primero contra los musulmanes (ocho siglos a hierro y fuego y de paso, ¡ Santiago y Cierra España!), luego contra los luteranos, también contra la misma Roma cuando Roma se volvió débil (los Tercios de Carlos V la arrasaron en el siglo XVI, una semana de orgía de sangre con el Papa cercado y aterrado), y luego entre nosotros mismos... demasiada sangre por la cruz de Cristo. Nunca más.
El peregrino recorrerá la España rural y le llamará la atención las iglesias cerradas a piedra y lodo Querrá, tal vez, asistir a alguna misa, ver algún retablo, admirar una humilde iglesia (el Camino de Santiago es la maravilla del románico, está lleno, rebosante, de arte). Le resultará difícil, no hay curas, no hay párrocos, no hay vocaciones. La tierra que dio miles de misioneros al mundo se ha secado. Eso no sé si es bueno o es malo, pero es una realidad. Los seminarios están vacíos. Sigue en pie la piedad popular entre las personas ancianas, pero los jóvenes han abandonado las iglesias, para ellos la religión es arqueología. Lo que pasa es que de vez en cuando, las chispas de la antigua devoción aparecen en los lugares más impensables. En Semana Santa toda España se paraliza y las antiguas ciudades castellanas, los más humilde pueblos, se llenan de penitentes que, a la luz de las antorchas, pasean, descalzos, encapuchados y en silencio, a sus santos al anochecer entre el sonido tenebroso de los tambores. Es la vieja España que se resiste a desaparecer. Nada más sobrecogedor que una de estas procesiones en la noche fría de Zamora, de Salamanca, de Palencia, de cualquier pueblo del Camino Francés castellano en Semana Santa. ¿Lo saben los peregrinos? Ninguna guía se lo cuenta.
¿Qué queda de la antigua religión, de las vanguardias católicas en los campos de batalla de toda Europa, en la España de los cuarenta millones de turistas, de las fiestas doradas hasta al amanecer, regadas por el vino y las enormes ganas de juerga de la juventud española? ¿Qué queda en una España que, dicen, ahora es Europa, una España “civilizada”? Nada o mucho, depende de tus pasos. La España rural, la España profunda (por donde discurren buena parte de los Caminos a Santiago) conserva aún parte de esa marca (en Galicia, en Santa Marta de Ribartame, llevan en procesión el día de Santa Marta a la capilla de la santa a los vivos que se encomendaron a ella y salvaron la vida. Lo que ocurre es que los llevan dentro de ataúdes -incluyendo niños-) En las ciudades, en la costa arrasada y turística de eso ni rastro, nada. Y depende de las gentes. La gente joven desprecia (o ignora) profundamente a la jerarquía católica.. Los mayores siguen reverenciando a sus sacerdotes, son los únicos que acuden a las iglesias. Esta es la situación general. Y sin perspectiva alguna de cambio.
Bien, ese es mi país, o una parte de mi país, al que para bien y para mal pertenezco y al que odio y amo profundamente, no podriá ser de otra manera, pero es el mío, soy español, gracias sean dadas.
¡Evohé!, ¡buen Camino!
Por José A. de la Riera
Introito
Mis amigos brasileños me pedís esto (y no sé si os ayudará algo, supongo que no) Y ahí os va una pequeña parte de la serie, si es que en serie esto se transforma. No incluyo, de momento, la parte gastronómica y de "costumbres", ya que aspiro a no ser más lapidado de lo que sea menester. Siendo gallego, se me ha achacado excesiva estima por todo lo castellano. Me importa un carallo, en Castilla, y bajo sus estrellas, es donde levanto mi tienda en la noche. Con Castilla sólo hace falta una cosa para amarla: conocerla.
Perderse un poco, no ir por la trilla. Y no sólo me refiero al Camino físico. Es difícil para un peregrino extranjero, generalmente con tiempo limitado, escabullirse a los lugares comunes, a lo que cuentan las guías al uso. Lo mejor que le puede ocurrir a las guías al uso es que el peregrino las tire antes de comenzar el Camino, la mayoría son infames, no se sostienen, no aportan casi nada. Cierto que hay un peregrino que se atiene a esas guías, al metro a metro del Camino, que no levanta la mirada del suelo, que se levanta temprano, camina, come, llega al refugio y duerme. Al día siguiente igual, y al otro y al otro. No se abre, generalmente sólo trata con peregrinos de su país. Es muy respetable, es incluso lógico para mucha gente. Pero el Camino es una aventura única, y es lamentable no abrirse, no intentar al menos que le llegue todo lo que el Camino le puede aportar. Lo que a continuación sigue le puede añadir muy poco a ese peregrino, mejor dicho, no le va a aportar nada. Escribo estas lineas para el inquieto, para el aventurero, para el que abre todos sus poros al conocimiento, a cualquier conocimiento. Naturalmente, no están libres de subjetividad, la objetividad no existe, ¿qué es lo objetivo, quién es objetivo?
¿Españoles?: Unos tipos vestidos de “flamencos”, siempre con una guitarra en las manos. Además, se dedican a destripar toros bravos. ¿Argentinos? Unas gentes que viven de arrearles a las reses con “boleadoras” y que derraman lágrimas de cocodrilo con los tangos de Gardel. ¿Brasileños? Ya se sabe, futbol y samba. ¿Franceses? Gente de permanente mala leche devoradores de “foi”. ¿Portugueses? Unos depresivos cuyo único objetivo en la vida es llorar, preferiblemente con los fados de Amalia. Si uno va al Norte de España y habla de corridas de toros es posible que le lapiden (salvo en Pamplona). ¿Flamenco? Toda Galicia y Asturias son viejos países celtas, donde el instrumento tradicional es la gaita, el flamenco es allí algo tan exótico como la danza cosaca. Por lo mismo, hay argentinos que no soportan a Gardel y brasileños que pasan del futbol (y además, la música que oyen es la “clásica”) Hay franceses que han declarado la guerra a los ganaderos que engordan brutalmente sus patos. Y una inmensa mayoría de portugueses alegres, abiertos, a los que además les gustan los fados (como a mí ) Ah, los tópicos.
España es un viejo país europeo, definido por Ortega y Gasset, uno de sus grandes filósofos como: “Una enorme nube de polvo, lo que ha quedado después del paso de un gran pueblo al galope”. Un gran pueblo al galope. Cuando el peregrino pase por el más humilde pueblo de Castilla, pueblos con casas de barro (adobe), azotados por inviernos inclementes y por veranos aterradores (nueve meses de invierno y tres de infierno), cuando vea a sus campesinos silenciosos, no se debe engañar. Han sido el corazón de hierro de España. Gente de hierro que formaba la élite de las tropas de los Tercios que conquistaron Europa. Gente de hierro que fue con Pizarro, con Hernán Cortés, con Orellana. Gente que tomó Argel a cuchillo y que saqueó Roma con el gran Carlos. Durante siglos, guerrearon contra los mejores ejércitos musulmanes. Solos, en mitad de la tierra de nadie, al pie de la inmensa llanura, secos, sobrios, juncales. Son los castellanos, gentes de pocas palabras, lo más parecido a un tuareg. Pero... ¿esa es la España que va a recorrer el peregrino? No. Es una de las Españas que va a recorrer el peregrino. El gran error, el tópico que identifica a los españoles con guitarras flamencas, corridas de toros, panderetas y baile andaluz ha provocado (y provoca) toneladas de carcajadas en España. Un andaluz poco tiene que ver con un asturiano (Camino Primitivo), gente de tez rubia (¿loira?), que bebe sidra, toca la gaita, odia los toros y vive en un país verde de montañas infinitas. Y un asturiano poco o nada tiene que ver con un extremeño (Vía de la Plata). Y por, supuesto, ninguno de ellos con un castellano (Camino Francés) Gentes muy diversas, culturas distintas, usos y costumbres por veces opuestos... unidos todos, eso sí, por una permanente mala leche, que produce en nosotros lo mejor y lo peor. Las Españas, algo instranferible y difícil de comprender por ahí fuera. Por eso conviene que el peregrino curioso sepa lo que va a encontrar... y lo aproveche. Es distinto el vino de Navarra del vino de Galicia, nada que ver el gazpacho andaluz con el caldo gallego, para un castellano un saludo es una leve inclinación de cabeza, el gallego, sin embargo, te abraza... ambos te ofrecen su máxima cordialidad, tal vez, pero cada uno a su manera.
¿Preguntas?, ahí van: ¿debo besar a una señora cuando me despido?. ¿ por qué los asturianos blasfeman continuamente y los castellanos jamás? y... ¿por qué ese andaluz me llama continuamente “hijo puta”?, ¿debo aceptarlo?, ¿es un insulto?. ¿Cuándo un gallego me invita a un vino me disculpo y me voy? Es importante, ya qué: una gallega acepta el beso inmediatamente, una castellana te extenderá simplemente la mano, no es costumbre besarse en Castilla, los asturianos son los más descreídos entre los españoles, con una tradición revolucionaria que llega a nuestros días, sin embargo cualquier blasfemia en Castilla puede suponer ser lapidado, un andaluz llama a todo el mundo “hijo puta” en sentido cariñoso (algo inimaginable en el resto de España), si un gallego te invita a un vino (y más si es un vino cosechado por el mismo) considera el mayor de los insultos tu rechazo...
Ahora bien, todo esto hay que aceptarlo con inteligencia. Chesterton lo explicó muy bien cuando le preguntaron por los franceses: “¿Los franceses? ... hummm... no los conozco a todos”
Bien, esto jamás lo cuentan las guías, las guías son para gente que tiene prisa. Así que iré por partes. Espero que os sean útiles estas notas sobre mi país. Claro que siempre habrá un componente subjetivo ¿quién es objetivo?, ¿qué es la objetividad? Por otra parte los españoles somos ferozmente críticos con nosotros mismos, estamos muy alejados del chauvinismo de otros países europeos. Espero que leáis esto con inteligencia y con humor, con mucho humor. Tal vez os ayude a entender a este viejo país de Europa que os va a acoger entre los suyos. Empezaré por lo más árido: La Religión.
Religión y espiritualidad en España.
“La reserva espiritual de Occidente”. Santos, místicos, guerreros que entraban en batalla con la cruz de Cristo por estandarte. Soldados que se arrodillaban antes de entrar en combate para recibir la bendición de sus capellanes, cientos, miles y miles, de ermitas, iglesias, monasterios... Teresa de Jesús, Juan de Ávila, Ignacio de Loyola, Isidoro de Sevilla... docenas de santos, santos guerreros, santos místicos, santos poetas... y un pueblo sobrecogido ante las enormes catedrales, toda la España campesina se arrodillaba en sus campos ante el toque del ángelus en las iglesias aldeanas... manos callosas se santiguaban. En paralelo, Religión de Estado, sombras vestidas de negro batiendo las antiguas rúas de Sevilla, de Toledo, de Salamanca... hogueras encendidas, la Inquisición por todas partes, Lutero no pasará, la antigua España de la convivencia, judíos, moros y cristianos, derrotada por el humo de las hogueras. Junto a la sencillez de las creencias populares el feroz control de la Contrarreforma, los Tercios de Castilla combatiendo en toda Europa contra los luteranos, Castilla se viste de negro, al anochecer se pasean cruces por la desolada meseta festejando las victorias... ¡ Dios es grande!... y Castilla su valedora en la tierra. Religión y Corona van de la mano. Pero luego resulta que aquí no se quemó ni la décima parte de las brujas que convirtieron esmeradamente en cenizas en Alemania o Inglaterra. Por eso, cuidado con las guías y con muchos de sus tópicos.
Todo esto fue, ha sido, pero.. ¿qué queda de ello? Prácticamente nada, quedan las ruinas de los monasterios, las catedrales, las pequeñas iglesias, los seminarios vacíos, la fe sencilla de mucha gente... en un Estado laico. Gente pasional que oscila de un extremo a otro, esos somos nosotros, para bien o para mal. Dos siglos de guerras civiles, dónde no hubo cuartel para nadie, dónde no se hacían prisioneros, fueron en realidad dos siglos de guerras de religión. Sangre y fuego para todos, así se arreglaron las cosas por aquí. Y ahora se ha llegado a un hastío y a un consenso: No más sangre para nadie, ya hubo demasiada por demasiados siglos; primero contra los musulmanes (ocho siglos a hierro y fuego y de paso, ¡ Santiago y Cierra España!), luego contra los luteranos, también contra la misma Roma cuando Roma se volvió débil (los Tercios de Carlos V la arrasaron en el siglo XVI, una semana de orgía de sangre con el Papa cercado y aterrado), y luego entre nosotros mismos... demasiada sangre por la cruz de Cristo. Nunca más.
El peregrino recorrerá la España rural y le llamará la atención las iglesias cerradas a piedra y lodo Querrá, tal vez, asistir a alguna misa, ver algún retablo, admirar una humilde iglesia (el Camino de Santiago es la maravilla del románico, está lleno, rebosante, de arte). Le resultará difícil, no hay curas, no hay párrocos, no hay vocaciones. La tierra que dio miles de misioneros al mundo se ha secado. Eso no sé si es bueno o es malo, pero es una realidad. Los seminarios están vacíos. Sigue en pie la piedad popular entre las personas ancianas, pero los jóvenes han abandonado las iglesias, para ellos la religión es arqueología. Lo que pasa es que de vez en cuando, las chispas de la antigua devoción aparecen en los lugares más impensables. En Semana Santa toda España se paraliza y las antiguas ciudades castellanas, los más humilde pueblos, se llenan de penitentes que, a la luz de las antorchas, pasean, descalzos, encapuchados y en silencio, a sus santos al anochecer entre el sonido tenebroso de los tambores. Es la vieja España que se resiste a desaparecer. Nada más sobrecogedor que una de estas procesiones en la noche fría de Zamora, de Salamanca, de Palencia, de cualquier pueblo del Camino Francés castellano en Semana Santa. ¿Lo saben los peregrinos? Ninguna guía se lo cuenta.
¿Qué queda de la antigua religión, de las vanguardias católicas en los campos de batalla de toda Europa, en la España de los cuarenta millones de turistas, de las fiestas doradas hasta al amanecer, regadas por el vino y las enormes ganas de juerga de la juventud española? ¿Qué queda en una España que, dicen, ahora es Europa, una España “civilizada”? Nada o mucho, depende de tus pasos. La España rural, la España profunda (por donde discurren buena parte de los Caminos a Santiago) conserva aún parte de esa marca (en Galicia, en Santa Marta de Ribartame, llevan en procesión el día de Santa Marta a la capilla de la santa a los vivos que se encomendaron a ella y salvaron la vida. Lo que ocurre es que los llevan dentro de ataúdes -incluyendo niños-) En las ciudades, en la costa arrasada y turística de eso ni rastro, nada. Y depende de las gentes. La gente joven desprecia (o ignora) profundamente a la jerarquía católica.. Los mayores siguen reverenciando a sus sacerdotes, son los únicos que acuden a las iglesias. Esta es la situación general. Y sin perspectiva alguna de cambio.
Bien, ese es mi país, o una parte de mi país, al que para bien y para mal pertenezco y al que odio y amo profundamente, no podriá ser de otra manera, pero es el mío, soy español, gracias sean dadas.
¡Evohé!, ¡buen Camino!
jueves, 5 de noviembre de 2015
Camino Inglés
Sigüeiro cuenta desde hoy con el primer Centro de Estudios e Investigación del Camino Inglés
El gerente del Xacobeo, Rafael Sánchez, no ahorro elogios para
quienes en tan sólo poco más de un mes en un municipio rural y pequeño
(“El segundo de Galicia cuya población es más joven”, se encargó de
recordar Mirás) lograron pasar del papel a los hechos, y ofreció su
colaboración para convertir el CEICI en algo abierto y dinámico.
El centro se encuentra en el centro cultural, ocupando un local propio contiguo a la biblioteca infantil. Cuenta, además de con 200 títulos, con recortes de prensa plastificados y catalogados por año, un ordenador, wifi, una pantalla en la que -en bucle- se emite un largo documental del Camino Inglés, archivo de folletos y las propias referencias de los tres albergues. Entre los proyectos futuros está el convocar varios concursos referidos a esa ruta jacobea, tanto de texto como de fotografía. “No vamos a parar aquí, mañana seguimos”, declaró el concejal de Cultura, Luis Rey.
El centro se encuentra en el centro cultural, ocupando un local propio contiguo a la biblioteca infantil. Cuenta, además de con 200 títulos, con recortes de prensa plastificados y catalogados por año, un ordenador, wifi, una pantalla en la que -en bucle- se emite un largo documental del Camino Inglés, archivo de folletos y las propias referencias de los tres albergues. Entre los proyectos futuros está el convocar varios concursos referidos a esa ruta jacobea, tanto de texto como de fotografía. “No vamos a parar aquí, mañana seguimos”, declaró el concejal de Cultura, Luis Rey.
Testimonios Peregrinos
Gregorio Morán: «El Camino de Santiago es, desde que nació, un invento para sacar dinero»
Un Camino de Santiago sin móviles ni agua caliente en los albergues, por llamar de alguna manera a las escuelas semiabandonadas y a los barracones infectos en los que se vieron obligados a pernoctar el autor y sus acompañantes. Un Camino poblado de gentes desconfiadas que trataron a los caminantes con distante desdén cuando no abierto desprecio, haciéndoles sentir un grupo de indigentes con mochila. En todo caso, un Camino muy alejado de la multitudinaria romería que es hoy.Nunca llegaré a Santiago es un libro del todo inusual sobre la Ruta, el resultado del trayecto a pie efectuado en 1992 por Gregorio Morán, veterano periodista y escritor. Lo ‘rescató’ la editorial Pepitas de Calabaza, pues estaba descatalogado, pero no supone el único título de Morán recientemente recuperado: Akal, el mismo sello que se atrevió a publicar el polémico El cura y los mandarines —en el que desvela los chanchullos y poco bonitas alianzas habidas entre política y cultura en España—, acaba de editar también El precio de la transición.
—Qué siente cuando le llama un editor para rescatar un libro olvidado desde hace dos décadas? ¿Es como darle una segunda oportunidad a un hijo descarriado?
—Pues sí, más o menos sí. Un hijo descarriado pero de cuyo descarrie no tienes culpa. Yo lo único que hice fue mimarle y cuidarle... pero se torció. Y un buen día te llama un editor y te dice que el chaval funciona, que puede hacer carrera... Le tengo mucho aprecio, por eso me ha hecho mucha ilusión esto de ‘sacarlo del hospicio’.
—Albergues inhóspitos, gente arisca... Porque uno identifica esos lugares como España, que si no, cualquier diría que ha hecho un periplo por el Atlas...
—Claro, el libro es de 1992 y en estos 23 años todo ha cambiado muchísimo... Los albergues están perfectamente, ha habido muchas ayudas de la UE y todo el mundo quiere un ramal jacobeo a la puerta de su casa. El Camino ha sido una fuente de ingresos ya desde su propio nacimiento. En Asturias me preguntan que cómo no hice el ‘camino asturiano’, pero yo entonces no tenía ni zorra idea de que tal cosa existiera...
—Dos constantes.
—El frío y el chorizo. Supongo que un intento de demostrar constantemente (cosa que viene de antiguo) que no se es musulmán. Pero uno no quitaba el otro, ojo. Por más picante que te metieras, el frío seguía ahí.
—¿Se enteró del crimen de la peregrina, aquí, en Castrillo?
—Sí. Me acordé de aquella vez en que Meseguer (mi compañero de ruta) quiso fotografiar a un pastor y éste le respondió a pedradas. Había gente, por ejemplo, que nunca había visto a una mujer en pantalones. Sucedían cosas que sólo pasan en los pueblos primitivos, y un poco de eso se sigue manteniendo. Y claro, la afluencia de gentes ante personas con, diríamos, una vida sexual irregular, puede producir explosiones. Fue una gran desgracia ese crimen, milagrosamente uno entre tantos miles como transitan la Ruta...
—¿Por qué se sigue caminando en pos de Compostela, y cada vez en mayor número?
—No lo sé. De verdad lo digo. El Camino parece haberse convertido en un doble mito, primero está el de la tumba, claro, pero luego el de esa especie de imitación de los viajes antiguos que, paradójicamente, se ha puesto muy de moda. La política está en declive, el fútbol no da más de sí... así que quedan formas como muy tópicas y muy aparentes de religiosidad. Ahora los peregrinos se parecen a figuritas de un belén, unos detrás de los otros.
—¿Al final, cuántas de esas querellas que tanto temió Planeta ha recibido por publicar ‘El cura y los mandarines’?
—Ninguna. Ninguna protesta, salvo una, de una señora, y por el hecho de no nombrarla... Si es que han cambiado mucho las cosas. Antes la censura era política y muy concreta, ahora la censura es de mercado, más compleja. Es más fácil criticar a un político que a un empresario. Pero sí, el miedo de Planeta estaba totalmente fuera de lugar. Y tengo claro que la crítica se respeta, lo otro siempre será adulación.
—¿Qué tejemanejes de los que aborda en el libro le parece más penoso? ¿Quizá los de Cela? ¿O lo que cuenta de Víctor de la Concha?
—Bueno, Cela era un golferas, sí, pero conocía el oficio. Yo siempre quise escribir una biografía sobre él. Era un personaje que en sí mismo concentraba la literatura española en su conjunto. Grandioso, tramposo, todo a un tiempo. No le preocupaba la posteridad, tan sólo quería vivir bien. Pero la caducidad de De la Concha es mucho más inminente. Es gente que vive de la cultura... pero sin hacer cultura.
—¿Satisfecho con la reedición del clásico ‘El precio de la transición’, además de ‘Nunca llegaré a Santiago?
—Claro, hay que estar orgulloso de que a uno le reediten los libros, porque eso quiere decir que no han caducado. Es lo terrible de los libros, cuando les llega la fecha de caducidad.
Historias del Camino
IACOBUS APOSTOLUS y las peregrinaciones a Compostela tras un sagrario barroco en Santiago de Turégano, Segovia
Consuelo Escribano Velasco
A
veces son las casualidades mas sorprendentes las que nos conducen a
reconocer hallazgos singulares que permiten obtener una visión
diferente de la caracterización de los edificios históricos.
Avisados
por el párroco de Santiago de Turégano, provincia y diócesis de
Segovia, la práctica totalidad de los técnicos del Servicio de
Restauración de la DG Patrimonio de la Junta de Castilla y León
accedimos, casi como en un parto, al interior de un ábside oculto desde
el interior, a través del pequeño hueco de un Sagrario,
Al
otro lado del retablo barroco, con un márgen mínimo de maniobra
humana, se hallaban, entre las ventanas de época románica, unas
bellísimas escenas de peregrinos talladas en piedra y con restos de
policromía.
Una
actuación ejemplar se puso entonces en marcha, velando por la
recuperación de la imagen del edificio en sus dos momentos históricos de
esplendor, como no puede ser de otra manera.
Arquitectos, arqueólogos, restauradores e iluminadores trabajaron para contextualizar, limpiar y recuperar para los ciudadanos estas maravillosas esculturas de caminantes peregrinos y sus ritos.
Arquitectos, arqueólogos, restauradores e iluminadores trabajaron para contextualizar, limpiar y recuperar para los ciudadanos estas maravillosas esculturas de caminantes peregrinos y sus ritos.
El
retablo barroco, dedicado a Santiago el Mayor, se adelantó y colocó
bajo el arco toral permitiendo que el ábside románico, restaurado, fuera
investigado, tratado y hoy pueda ser visitado y comprendido.
No
exento de controversias de gustos particulares, se da cumplimiento al
concepto patrimonial de la Iglesia de Santiago y a la ley que ampara su
conservación, protección, investigación, divulgación y acrecentamiento
en todos sus elementos.
La
pequeña iglesia de Turégano es hoy, junto con Santo Domingo de la
Calzada y la Seo de Zaragoza, uno de los escasos ejemplos de relieves
absidiales románicos en Europa.
Pero
es que, además, la iconografía de este Santiago románico torodonense
deviene en un hito esencial para el estudio de la representación de la
imagen y su culto a raiz de la consagración del nuevo altar
compostelano, que se produjo en 1211 y la conservación de su policromía,
una vez realizada la limpieza y restauración, nos pone delante de uno
de los mas antiguos indicios de la utilización de esta técnica sobre
piedra en el mismo ámbito europeo y lo pone en relación directa con la
obra máxima, el pórtico de la Gloria, de la catedral de Santiago de
Compostela.
Los relieves de Turégano, un auténtico retablo pétreo con su entramado de fustes, columnas e impostas, se datan, pues, a finales del siglo XII o comienzos del siglo XIII.
Preside el apostol Santiago, un hombre de largos cabellos, barbado vistido con pesado manto que porta un libro donde se lee IA(C)OBUS APOSTOLUS y un báculo en forma de Tau, atributo de los obispos compostelanos. Sobre la figura dos bustos, uno masculino y otro femenino enmarcando un prótomos felino.
A ambos lados de la figura, decorando los capiteles, se representan gallos afrontados, en el lado norte, y cuatro figuras desnudas, dos en cada uno de los flancos de la pieza, quizá Adán y Eva, en el capitel del sur.
La escena situada hacia el lado meridional se divide en tres registros
Enmarcado
entre dos capiteles de felinos afrontados y un diablo castigando la
envidia/fraude/Blasfemia, se sitúa Cristo en majestad portando un
libreo con las letras IESUS acompañado de los símbolos de los
evangelistas. Sobre la escena dos bustos alados se inclinan hacia el
centro y sostienen los símbolos de la luna y el sol.
El registro inferior se compone de seis peregrinos, tres caminantes con túnica corta y bajo ellos, con ropas lujosas, tres orantes, de los que la central representa a una mujer.
Los relieves de Turégano, un auténtico retablo pétreo con su entramado de fustes, columnas e impostas, se datan, pues, a finales del siglo XII o comienzos del siglo XIII.
Preside el apostol Santiago, un hombre de largos cabellos, barbado vistido con pesado manto que porta un libro donde se lee IA(C)OBUS APOSTOLUS y un báculo en forma de Tau, atributo de los obispos compostelanos. Sobre la figura dos bustos, uno masculino y otro femenino enmarcando un prótomos felino.
A ambos lados de la figura, decorando los capiteles, se representan gallos afrontados, en el lado norte, y cuatro figuras desnudas, dos en cada uno de los flancos de la pieza, quizá Adán y Eva, en el capitel del sur.
La escena situada hacia el lado meridional se divide en tres registros
El registro inferior se compone de seis peregrinos, tres caminantes con túnica corta y bajo ellos, con ropas lujosas, tres orantes, de los que la central representa a una mujer.
Manuel Castiñeiras propone una filiación relacionada con los talleres segovianos marcando la posibilidad de que se tratara de uno de los que tuvieran que ver con trabajos en la propia catedral románica de Segovia, si bien el programa que evoca una peregrinación a Santiago de Compostela solo tiene sentido en la obra de la catedral compostelana por el taller del maestro Mateo iniciada en 1160 y consagrada en 1211.
No dejen de visitar este interesante y excepcional lugar.
Si
quieren, ampliar la información, les aconsejo que utilicen los enlaces
adjuntos. El primero da cuenta pormenorizada de los trabajos de
restauración y su proyecto, mientras el segundo es un estudio
pormenorizado de Manuel Castiñeiras.
Iglesia de Santiago en Turégano con el retablo Barroco en su posición original
martes, 3 de noviembre de 2015
Testimonios Peregrinos
El Camino de Santiago sin tecnología ¿Se puede? Un mes sin tecnología: renovación espiritual… y ansiedad

Estamos tan acostumbrados a la tecnología que muchas veces me pregunté cómo sería volver a vivir sin teléfonos celulares y acceso a la internet, como lo hice durante mi niñez.
Un viaje de un mes a pie por el Camino de Santiago me permitió acercarme a la naturaleza, levantar mi espíritu y explorar cómo es la vida desenchufados.
Comprobé que me seduce la idea de llevar una existencia más sencilla, pero al mismo tiempo me di cuenta de que vivir totalmente desconectado es casi imposible. Y que la osadía de no llevar siquiera un reloj puede causar ansiedad, inseguridad, temor y una sensación de marginación.
El Camino es una serie de rutas de senderismo que convergen en la Catedral de Santiago de Compostela, en el noroeste de España, donde se cree descansan los restos del apóstol Santiago. Decenas de miles de personas recorren anualmente estas rutas ancestrales, algunos por razones espirituales, otros por deporte o turismo.
Yo opté por seguir el Camino Francés, la ruta más conocida.
Comencé mi aventura dejando mi celular personal y de negocios en casa, en Los Angeles. Partí a Madrid el 26 de junio pero como no había reservado un hotel usé una computadora pública en el aeropuerto para conseguir un cuarto. Esto me hizo sentir mal porque pensé que nunca podría desconectarme. Después no volví a conectarme sino hasta el final del viaje.
Dos días después inicié mi viaje con mi amigo Marek Cabrera en St. Jean Pied de Port, frontera entre Francia y España.
Los primeros días fueron los más difíciles porque sentía que me faltaba algo en la mano. Estoy acostumbrado a leer constantemente mis mensajes de correo y noticias en el celular, así que sentía ansiedad e inseguridad al no tener mi celular conmigo.
En los restaurantes, todos se conectaban y yo me sentía aislado. Conforme fueron pasando los días, sin embargo, me fui sintiendo más cómodo.
Como mi amigo estaba muy metido en su celular y me comentaba lo que pasaba en las redes sociales, decidimos separarnos y todo funcionó bien para ambos.
En los albergues me levantaba al ruido de otros peregrinos preparándose para salir. Algunos peregrinos que conocí me pedían como amigos en Facebook y me prestaban sus celulares para que los aceptara. Para no ser descortés, lo hacía y les devolvía el celular.
Pero lo que más añoraba era poder conectarme para saludar a mis familiares y amigos.
También deseaba tener mi celular para ver las reseñas de los albergues y escoger el mejor. A falta de internet, preguntaba todo a los peregrinos o residentes del área: ¿qué hora es?, ¿cree que va a llover?
Aunque no llevé cámara fotográfica, no pude resistir la tentación de tomar fotos con celulares de amigos junto al trigo y los girasoles florecían a lo largo de la ruta, entre pueblo y pueblo de casas de piedras y campanarios con vista a la plaza mayor. Tampoco pude rehusarme a que me tomasen fotos.
La televisión no fue un problema porque la mayoría de los albergues no tenían televisores. Y cuando veía televisores prendidos, simplemente los ignoraba. Resistí sin problemas la tentación de conectarme a una computadora cuando aparecía una.
Tuve un poco de miedo en el centro de León, una madrugada que me quedé afuera de mi albergue por más de tres horas, y las veces que caminé tramos largos sin nadie a mi alrededor.
Temía lastimarme la columna y no tener a nadie que me socorriera. En enero me diagnosticaron una hernia en un disco lumbar. Afortunadamente, no tuve dolor alguno en la espalda.
En caso de emergencia solo tenía un silbato y mis bastones de senderismo. Los sustos me hicieron comprar una guía, que me hizo sentir un poco más seguro, especialmente después de saber que la estadounidense Denise Thiem desapareció en abril cerca de Astorga y todavía no hay novedades de su paradero.
Mi deseo de no sentirme solo al final de la ruta pudo más que las ganas de desconectarme y el 27 de julio me conecté a Facebook en Sarria para encontrarme con un par de amigas que estaban en la zona y caminar con ellas.
Los planes cambiaron y cuatro días después corrí los últimos 20 kilómetros (12 millas) sin mochila para completar la ruta de 760 kilómetros (470 millas).
A simple vista, el mayor desafío parece ser el esfuerzo físico. Soy donante de riñón, tengo el colesterol alto, pasé tres sustos por una leve arritmia cardiaca y terminé con ampollas y una tendinitis terrible en la pierna izquierda. En realidad, lo más duro fue desconectarme. Me tomó ocho días dejar de pensar en el trabajo.
El Camino me ayudó a comprender o recordar lecciones de vida que tenía casi olvidadas. Por ejemplo, ahora sé que un vaso medio vacío puede ser presagio de júbilo. Esto lo comprendí en Mélide, donde siete valencianas me hicieron retorcer a carcajadas hasta que se me fueron todas las penas.
Escuchar redoblar las campanas, llenarme los ojos de un horizonte verde y remojar mis pies en las fuentes me ayudaron a recordar mi herencia mestiza. España es para los latinos lo que el corazón es para el latido.
Aunque no pude desconectarme totalmente, fui feliz y logré la armonía que buscaba. Ahora he notado que soy más paciente, enfrento situaciones difíciles con más calma y hasta he adoptado el sobrenombre que me regalaron mis amigos españoles, Edu.
¿Volvería a desconectarme? No lo sé. Mi desafío ahora es seguir viviendo como en El Camino, amando al prójimo, llevando una vida sencilla y viviendo con el corazón al sol.
Campus Stellae
El olvidado cementerio para los peregrinos quiere revivir
Siglos atrás, al peregrino a veces le esperaba la muerte en Compostela. En Santiago encontraba no sólo la meta del Camino, sino también la última etapa de su vida. Durante centurias, sus cuerpos yacieron muy cerca de la tumba del Apóstol, en un pequeño cementerio situado en la trasera de la plaza del Obradoiro, a los pies del Pazo de Raxoi. Es de esos vestigios de la tradición jacobea que han quedado en el olvido. Pero el Xacobeo se ha propuesto recuperar su memoria. Así lo comentó uno de sus técnicos, Manuel Rodríguez, durante el curso de formación para hospitaleros encargados de la acogida en la ruta.
«Bajo la superficie hoy ajardinada reposaron los restos de peregrinos de toda Europa fallecidos en la ciudad. Nació a principios del siglo XIII con la creación del hospital de Santiago, al que se asoció», escribe este investigador, gran conocer del Camino, en su última obra «Santiago de Compostela para los peregrinos», una «guía secreta» para saber dónde mirar en la capital gallega.
Este recinto, junto a la iglesia de San Fructuoso, fue clausurado a principios del siglo XIX, después de haber acogido «a fallecidos de todo el orbe cristiano durante más de setecientos años». Pero no sólo. Como prueba de «la alta consideración» que este camposanto tenía, Rodríguez apunta que «Ángel Blanco de Salzedo, canónigo de la Catedral y administrador del hospital real, mandó enterrarse en él en 1710».
Era habitual que a lo largo del Camino hubiera cementerios de peregrinos porque, explica el especialista, «la muerte formaba parte de esta aventura épica y espiritual a través de Europa». Pero el santiagués era el más especial dado que, por su ubicación, «permitía reposar eternamente a los pies del anhelado Apóstol». Allí eran sepultados «con una concha de vieira. Así serían identificados en el Cielo como amigos de Santiago e intercedería por ellos».
En su libro, Rodríguez lamenta que «hoy tristemente nada recuerda la fuerte simbología de este lugar», pero la iniciativa en la que trabaja el Xacobeo podrá contribuir a solventar este olvido que padecen también otras insignias históricas del Camino repartidas por el casco viejo de Compostela. «La clave para mejorar es la conexión esencial con la ciudad peregrina del pasado — apuntó durante su divulgativa charla en el Hostal de los Reyes Católicos Rodríguez, que gestiona las relaciones del Xacobeo con las muchas asociaciones de amigos de todo el mundo—. El Camino de Santiago generará más riqueza cuanto más auténtico sea».
Tampoco reparan ya los peregrinos del siglo XXI en la fuente de la rúa do Franco, visitada desde la Edad Media y hasta el XIX puesto que su agua se consideraba milagrosa. Tanto, que de hecho a sus cualidades se atribuye el milagro del ciego San Franco de Siena, que habría recuperado la vista al beber. A escasos metros, separada por un bar, todavía persiste hoy una pequeña y casi imperceptible capilla tras una reja. Cuenta la leyenda —y así lo atestigua una placa— que junto a ella se apalancaron los bueyes que arrastraban el cuerpo del Apóstol. Sin embargo, al carecer de elementos que anuncien su antigua relevancia, casi nadie se detiene ya.
«Bajo la superficie hoy ajardinada reposaron los restos de peregrinos de toda Europa fallecidos en la ciudad. Nació a principios del siglo XIII con la creación del hospital de Santiago, al que se asoció», escribe este investigador, gran conocer del Camino, en su última obra «Santiago de Compostela para los peregrinos», una «guía secreta» para saber dónde mirar en la capital gallega.
Este recinto, junto a la iglesia de San Fructuoso, fue clausurado a principios del siglo XIX, después de haber acogido «a fallecidos de todo el orbe cristiano durante más de setecientos años». Pero no sólo. Como prueba de «la alta consideración» que este camposanto tenía, Rodríguez apunta que «Ángel Blanco de Salzedo, canónigo de la Catedral y administrador del hospital real, mandó enterrarse en él en 1710».
Era habitual que a lo largo del Camino hubiera cementerios de peregrinos porque, explica el especialista, «la muerte formaba parte de esta aventura épica y espiritual a través de Europa». Pero el santiagués era el más especial dado que, por su ubicación, «permitía reposar eternamente a los pies del anhelado Apóstol». Allí eran sepultados «con una concha de vieira. Así serían identificados en el Cielo como amigos de Santiago e intercedería por ellos».
En su libro, Rodríguez lamenta que «hoy tristemente nada recuerda la fuerte simbología de este lugar», pero la iniciativa en la que trabaja el Xacobeo podrá contribuir a solventar este olvido que padecen también otras insignias históricas del Camino repartidas por el casco viejo de Compostela. «La clave para mejorar es la conexión esencial con la ciudad peregrina del pasado — apuntó durante su divulgativa charla en el Hostal de los Reyes Católicos Rodríguez, que gestiona las relaciones del Xacobeo con las muchas asociaciones de amigos de todo el mundo—. El Camino de Santiago generará más riqueza cuanto más auténtico sea».
Tampoco reparan ya los peregrinos del siglo XXI en la fuente de la rúa do Franco, visitada desde la Edad Media y hasta el XIX puesto que su agua se consideraba milagrosa. Tanto, que de hecho a sus cualidades se atribuye el milagro del ciego San Franco de Siena, que habría recuperado la vista al beber. A escasos metros, separada por un bar, todavía persiste hoy una pequeña y casi imperceptible capilla tras una reja. Cuenta la leyenda —y así lo atestigua una placa— que junto a ella se apalancaron los bueyes que arrastraban el cuerpo del Apóstol. Sin embargo, al carecer de elementos que anuncien su antigua relevancia, casi nadie se detiene ya.
Camino Sanabrés
Un albergue cerca de As Burgas
Un nuevo albergue para peregrinos, que estará en este caso en una ubicación estratégica, el casco viejo de Ourense, en un edificio entre A Burgas y la Plaza Mayor, que abrirá sus puertas cuando se realicen las obras de remodelación del inmueble, dará servicio a los peregrinos que hagan el camino por este tramo de la Vía da Prata a su paso por Ourense.
Nava Castro aseguró en declaraciones a los medios que con este proyecto "se pondrá en valor un edificio histórico situado en plena ciudad y que dinamizará la oferta turística de la zona". Añadió que Ourense será así más "cosmopolita", pues el l 52% de los peregrinos que hicieron el Camino en este año fueron extranjeros.
"Espaldarazo al turismo"
Nava Castro afirmó durante esta visita al futuro albergue de la ciudad, que, en lo que va de 2015, llegaron a Santiago de Compostela un total de 249.441 peregrinos, lo que supone un incremento del 10,67%. De estos peregrinos un total de 8.769 escogieron la Vía de la Plata para llegar hasta Santiago de Compostela
Por su parte el alcalde de Ourense tras hacer entrega a Nava Castro del proyecto básico de remodelación del edificio, destacó que esta obra es "un espaldarazo importantísimo para el desarrollo del turismo en Ourense".
Ruta de la Lana
La antigua vaquería del monasterio de Silos será un hospedaje en 2016
La abadía de Santo Domingo de Silos está de obras. La antigua vaquería
del monasterio benedictino, en desuso desde hace décadas, se convertirá
en un espacio diáfano y en la zona de hospedaje de grupos de jóvenes que
quieran pasar unos días en la localidad burgalesa en la que conviven
desde hace siglos los hermanos de una de las comunidades más veneradas
de todos los tiempos. Será en 2016 cuando se abran las nuevas y modernas
dependencias que buscan abrir este espacio de culto a grupos de scouts,
catequesis o a alumnos de colegios que deseen gozar de un retiro en la
localidad.
Los obreros se afanan estos meses de otoño en cambiar la cara a la zona en la que antes moraron los animales del monasterio. Una zona que llevaba años sin tener una utilidad clara y que ahora se convierte en un espacio multiusos compuesto por una zona de aseos, un salón diáfano, una zona de dormitorios y un comedor.
El Ayuntamiento de Santo Domingo de Silos recibió hace unos meses la propuesta de obra por parte de la comunidad benedictina que acarrea en su totalidad con el montante de unos trabajos que han sido avalados por Patrimonio de la Junta de Castilla y León. Según fuentes municipales consultadas, el presupuesto de la obra es de 78.000 euros, exentos de impuestos.
El mal estado del tejado en esta zona anexa a la entrada al huerto de la abadía fue, en parte, el detonante de este proyecto. Así lo explicó en declaraciones a Ical el padre Alfredo, mayordomo de la famosa abadía, que considera que los trabajos pueden estar finalizados para finales de año. «Yo creo que para 2016 podrán venir los primeros grupos de jóvenes», apostilló el religioso, que entiende que como el resto de miembros de la sociedad, ellos también «deben de hacer obras e intentar mejorar». «Era un edificio obsoleto sin uso y ahora todo va a cambiar», subrayó el padre Alfredo que considera que el hecho de que el monasterio reciba la visita de grupos de jóvenes será «muy enriquecedor para la convivencia de todos los hermanos que moramos en la abadía». Así lo entiende también el padre abad, dom Lorenzo Maté, que se muestra entusiasmado de que grupos de scouts de toda España puedan acudir a Silos.
Adaptarse a los tiempos
Cualquier asociación juvenil que lo desee podrá ponerse en contacto
desde el próximo año con los miembros de la abadía benedictina para
programar una visita que, se presupone, podría realizarse en periodos
vacacionales o fines de semana. Esta situación se viene realizando en
otros monasterios de la orden Benedictina según explicó el padre
Alfredo.
De lo que no cabe duda es de que el monasterio ha sabido adaptarse a los tiempos que corren realizando «constantes» reformas para mejorar la calidad de vida de sus moradores habituales y de quienes llegan a la hospedería. La abadía ha reformado su sistema energético incluyendo sistemas alternativos de energía eléctrica sostenible al tiempo que dispone de un sistema de calefacción que cubre buena parte del espacio de retiro. Este es el caso de la zona de hospedería, una de las más reclamadas, hasta donde llegan cada semana decenas de peticiones para alojarse junto a una de las comunidades más veneradas del mundo. El único requisito para convivir con los monjes es ser varón y aceptar las normas de una comunidad que en pleno siglo XXI mantiene la disciplina del “ora et labora”.
Los obreros se afanan estos meses de otoño en cambiar la cara a la zona en la que antes moraron los animales del monasterio. Una zona que llevaba años sin tener una utilidad clara y que ahora se convierte en un espacio multiusos compuesto por una zona de aseos, un salón diáfano, una zona de dormitorios y un comedor.
El Ayuntamiento de Santo Domingo de Silos recibió hace unos meses la propuesta de obra por parte de la comunidad benedictina que acarrea en su totalidad con el montante de unos trabajos que han sido avalados por Patrimonio de la Junta de Castilla y León. Según fuentes municipales consultadas, el presupuesto de la obra es de 78.000 euros, exentos de impuestos.
El mal estado del tejado en esta zona anexa a la entrada al huerto de la abadía fue, en parte, el detonante de este proyecto. Así lo explicó en declaraciones a Ical el padre Alfredo, mayordomo de la famosa abadía, que considera que los trabajos pueden estar finalizados para finales de año. «Yo creo que para 2016 podrán venir los primeros grupos de jóvenes», apostilló el religioso, que entiende que como el resto de miembros de la sociedad, ellos también «deben de hacer obras e intentar mejorar». «Era un edificio obsoleto sin uso y ahora todo va a cambiar», subrayó el padre Alfredo que considera que el hecho de que el monasterio reciba la visita de grupos de jóvenes será «muy enriquecedor para la convivencia de todos los hermanos que moramos en la abadía». Así lo entiende también el padre abad, dom Lorenzo Maté, que se muestra entusiasmado de que grupos de scouts de toda España puedan acudir a Silos.
Adaptarse a los tiempos
De lo que no cabe duda es de que el monasterio ha sabido adaptarse a los tiempos que corren realizando «constantes» reformas para mejorar la calidad de vida de sus moradores habituales y de quienes llegan a la hospedería. La abadía ha reformado su sistema energético incluyendo sistemas alternativos de energía eléctrica sostenible al tiempo que dispone de un sistema de calefacción que cubre buena parte del espacio de retiro. Este es el caso de la zona de hospedería, una de las más reclamadas, hasta donde llegan cada semana decenas de peticiones para alojarse junto a una de las comunidades más veneradas del mundo. El único requisito para convivir con los monjes es ser varón y aceptar las normas de una comunidad que en pleno siglo XXI mantiene la disciplina del “ora et labora”.
Campus Stellae
La Catedral va a estar rodeada de andamios hasta el año 2021
La fachada catedralicia de la plaza da Quintana
estará en obras a partir del año próximo, con el coniguiente andamio en
el entorno. Será una de las primeras actuaciones, junto con la
restauración del cimborrio, que seguirán a las de la fachada frontal. El
proyecto estará hecho en el primer trimestre del 2016 y listo para su
contratación y listo para su contratación y ejecución. La obra vendrá a
acondicionar la fachada, con un palpable deterioro y presa de los
hierbajos. La intervención supondrá un coste que ronda los 400.000
euros.
Por su parte, también entrará en escena el proyecto
de restauración del cimborrio. Esta obra está en proceso de
adjudicación, trámite que puede llevarse a cabo en este caso, aunque no
en el proyecto de la fachada de la Quintana porque no está aún
constituida la comisión institucional encargada del proceso. Según el
director de la Fundación Catedral, Daniel Lorenzo, es cuestión de días
que se formalice.
Entretanto, este proyecto de A Quintana está en fase
de elaboración definitiva a la espera de los informes correspondientes.
En lo que atañe al cimborrio, con un coste de 900.000 euros, Lorenzo
prevé que las obras se inicien en el mes de febrero.
Donde los andamios seguirán por tiempo indeterminado
es en la fachada principal. Aparte de la intervención en la parte
central, seguirán los trabajos en la torre sur. La Fundación se ha
encontrado con un problema más grave de lo que imaginaba y es necesaria
la redacción de un nuevo proyecto porque son necesarias actuaciones
distintas para atajar los males que padece la torre. «Hay que hacer una
modificación importante», dice Lorenzo.
En su ánimo está que las obras de la Catedral se
efectúen con el máximo cuidado porque «son delicadas y requieren
tiempo». Y en ese sentido habrá trabajos y andamios «todo el tiempo que
sea necesario».
Ello quiere decir que, inevitablemente, tanto el
exterior como el interior de la Catedral van a estar llenos de andamios
hasta el año 2020, que es cuando se supone que debe estar la basílica a
punto para recibir las riadas de peregrinos. Y estas estructuras siempre
son polémicas porque ocultan la bellelza del templo.
Recuperación y conservación
«Benditos andamios. Sería malo si no los hubiera»,
dice Daniel Lorenzo, ya que a su juicio esos elementos indican que la
basílica se está recuperando y valorando. «En el año 2016 va a haber
muchos andamios, y en el 2017 aumentará el volumen de andamios», agrega
Lorenzo, quien resalta que habrá obras, como la del cimborrio, que van a
durar quince meses, es decir, que «si empiezan en febrero se irán a la
entrada del 2017».
Este año las cifras de peregrinos se incrementaron
respecto al año anterior y el director de la Fundación cree que la
presencia de andamios «no se notó» ni, según señala. «Los visitantes no
tienen las prisas que tenemos nosotros y entienden perfectamente la
situación», resalta.
lunes, 2 de noviembre de 2015
domingo, 1 de noviembre de 2015
Historias del Camino
La Castaña, el Magosto y Samaín
![]() |
El fruto del castaño nos recuerda a las largas noches invernales que ya se avecinan, donde las familias se reunían alrededor del fuego, contando historias mientras se asaban las castañas. Pero dejemos que sea Miguel Herrero Uceda, quien nos cuente, a través de las siguientes líneas extraídas de su libro "El alma de los árboles", sobre esos mágicos momentos tristemente robados a través de ese intruso llamado televisión, el cual se apropió de la intimidad de los hogares, aniquilando la tradición oral entre sus integrantes:
En las largas noches, desde que las hojas de los castaños se han teñido de amarillo y el frío hace su aparición, se espera el momento de asar castañas. Toda la familia se reúne en torno al fuego, mientras se oye en la lejanía el estremecedor aullido de los lobos hambrientos que bajan hacia el valle. Al calor de las llamas, las castañas poco a poco se van tostando. Los ojos están fijos en las chispas que saltan al aire. Entonces uno, de los que más ha vivido, dice: recuerdo que una vez me contaron que en una noche como esta... Los más pequeños le miran ensimismados, con la boca abierta y los ojos redondos, procurando no perder detalle de ese relato que pasado el tiempo contarán a sus nietos. El castaño, cuentos al amor del hogar.
domingo, 25 de octubre de 2015
Historias del Camino
¿De verdad que está en Inglaterra la mano del apóstol Santiago?
por Cristobal Ramírez
Esta semana asistí a un congreso sobre la Virgen María y el Apóstol Santiago. Hay que ser muy amigo del fenómeno jacobeo (o muy militante en la fe cristiana) para encontrarle atractivo a algo así, pero también creo que alguna vez había que hacer un congreso bajo ese título. Y como en todos los congresos, hubo de todo. No es mi fuerte lo que allí se trató, aunque alguna ponencia me interesó mucho, como la de un profesor de la Universidad de Exeter (Inglaterra), Simon Barton. Se centró en las reliquias del apóstol Santiago en la ciudad inglesa de Reading, donde estuve docenas de veces y a la que en tono relajado defendí en el coloquio porque el profesor Barton dejó bien claro una y otra vez que era una localidad fea.
Y salió, claro está, la principal reliquia: la mano del Apóstol Santiago, que acabó en la localidad de Marlow. Y a Marlow, preciosa, me fui yo con cita previa en el 2010. Un sacerdote afable y nonagenario o casi me llevó a una dependencia, abrió un armario gris vulgar co minúscula llavecita y con sus brazos agotados por la vida sacó la urna con el (supuesto) brazo cortado del Apóstol y lo colocó sobre la mesa.
-¿Le salen bien las fotos?
-Realmente el cristal de la urna refleja los destellos del flash, pero ya lo arreglaré en el photoshop.
-¡Oh, no se preocupe, le abro la urna!
Y el buen hombre abrió la urna, dejó ante mis ojos la mano y muñeca momificadas y le hice las fotos que quise.
-Hace años contactamos con la catedral de Santiago para estudiar la autenticidad de los restos pero no quisieron saber nada.
Y es que la Iglesia católica aprendió del fiasco de la Sábada Santa de Turín.
Y no, no me traje la mano a casa. Ni siquiera la toqué. Pero, documentada como está desde el año 640, no parece que le quede mucho tiempo a este paso: en un armarito cualquiera en una iglesia aislada. El Apóstol va a tener que hacer un milagro para que siga ahí…
jueves, 22 de octubre de 2015
Campus Stellae
La Iglesia abrirá la Puerta Santa para el jubileo extraordinario de la Misericordia
El Arzobispado de Santiago abrirá la Puerta
Santa con motivo del Jubileo de la Misericordia que se iniciará en
diciembre, según señalan fuentes eclesiásticas. Aunque la fecha fija de
apertura la tiene Julián Barrio en su cabeza, el día en el que
oficialmente empieza el inédito año jubilar es el 8 de diciembre. No
obstante, y si Santiago sigue las determinaciones de la catedral de
Roma, podría abrir la puerta el domingo siguiente al del inicio de la
apertura, es decir, el día 13.
La decisión de instaurar un Jubileo de la
Misericordia la tomó el papa Francisco el pasado día 13 de marzo durante
la jornada de la Penitencia. Con ese motivo emitió una bula papal, la
Misericordia Vultus, publicada el 11 de abril.
De esta forma, los fieles tendrán la oportunidad de
ganar el jubileo y el perdón. En el centro de esta conversión espiritual
está la misericordia de Dios, según señaló Francisco. La apertura de la
puerta santa permite ganar el jubileo sin tener que aguardar hasta el
año santo del 2021.
Pero los católicos podrán obtener esos favores
divinos en cualquier diócesis del mundo, no solo en Compostela. Porque
este año extraordinario obrará efectos en muchos otros lugares. Es
decir, que un madrileño podrá lograr la indulgencia plenaria en la
catedral de la Almudena sin tener que peregrinar ex profeso a
Compostela. Los fieles de las demás diócesis gallegas podrán hacerlo en
sus templos.
Anuncio oficial
En la ciudad del Apóstol será la primera vez que se
dé el evento de la apertura de la Puerta Santa de la Catedral fuera de
los años jacobeos. Es decir, cuando el 25 de julio coincida con el
domingo. El anuncio oficial lo hará el arzobispo de Santiago, Julián
Barrio, en una carta dirigida a los católicos sobre la significación del
Jubileo de la Misericordia.
La posibilidad de abrir el acceso de la plaza da
Quintana estuvo ya sobre la mesa del gobierno catedralicio durante la
primavera, aunque por aquel entonces se retrasó cualquier decisión al
respecto, dado el tiempo que faltaba hasta el comienzo del Jubileo de la
Misericordia.
Camino de Finisterre
Localizado el cuerpo de un policía peregrino desaparecido en Fisterra
Agentes del GEO de la Policía Nacional
encontraron sobre la una y media de esta tarde el cuerpo del joven
agente peregrino Adrián Ruiz Munuera. Se trata del madrileño que
desapareció este domingo por la mañana.
El cuerpo del policía fue localizado en el mar,
junto a las rocas del Cabo Fisterra, a menos de cien metros de donde
fuera localizada su mochila.
Adrián Ruiz Munuera, originario de Fuenlabrada, llegó
el fin de semana como peregrino hasta Fisterra, donde existe constancia
de que estuvo en las rocas de la parte posterior del Faro, al pie de
los acantilados.
Su mochila fue localizada allí el domingo por la
mañana y pasó a disposición de los servicios municipales por la tarde,
sin que en aquel momento se tuviese constancia de la ausencia del joven,
que el 5 de marzo cumplió 25 años. Y no fue hasta ayer cuando se
dio la voz de alarma, al no contactar con él, cuando se activó un amplio
operativo de búsqueda con decenas de compañeros del agente, miembros de
distintas unidades de la Guardia Civil, dos helicópteros, un avión y
tres lanchas de Salvamento Marítimo, además de Protección Civil y la
Policía Local de Fisterra, que fueron de los primeros en ponerse en
marcha.
La última referencia constatada del joven antes de su
desaparición le situaba a 20 o 30 metros más abajo (en dirección al
mar) de la cruz de piedra que muchos peregrinos utilizan como referencia
de su llegada al cabo. Allí, según unas imágenes compartidas por Adrián
Ruiz, y que obran en poder de la policía, el joven o bien quemó su
ropa, como se ha establecido como costumbre, o estuvo presente en la
quema realizada por otras personas.
A partir de este momento, que probablemente tuvo
lugar el sábado por la noche, no había más pistas del agente, que,
aunque entabló relación con distintas personas en el Camino, en realidad
lo hacía en solitario, al parecer con el País Vasco como punto de
partida.
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