lunes, 1 de junio de 2015

Camino Francés

Dos meses de incógnitas en la desaparición de la peregrina Denise Thiem

La pista de esta caminante estadounidense se perdió el pasado 4 de abril en una etapa del Camino de Santiago. La investigación está en punto muerto, pese los rastreos y las batidas en la zona


En diciembre del pasado año, Denise Thiem decidió colocarse la mochila al hombro y dedicar sus ahorros a recorrer mundo. Quería visitar algunos países asiáticos como Camboya y Singapur y después dar el salto a Europa, aprovechando que se había quedado sin trabajo y que tenía unos meses para pensar y viajar. Entre sus planes estaba hacer el Camino de Santiago, una experiencia vital que pondría punto y final a su viaje de cuatro meses antes de regresar a casa. En el correo que envío a su amiga, Denise contaba que ya le restaban pocas etapas para llegar al Obradoiro y que después partiría rumbo a Estados Unidos para reencontrarse con sus mascotas. Fue su última comunicación.
Muy sistemática y organizada, esta peregrina de 40 años sacaba 50 euros del cajero cada lunes para encarar la semana y se ponía en contacto con su familia y amigos con frecuencia a través de mail o de Skype. Las alertas saltaron cuando Denise dejó de llamar a su familia y de retirar dinero. En las cuentas de la peregrina no ha habido más movimientos desde ese 4 de abril y nadie la ha vuelto a ver. Su familia, alarmada por su desaparición, viajó a España y denunció el caso. Todos los medios se pusieron en marcha para localizar a la joven, que viajaba sin teléfono móvil, pero ningún intento ha dado frutos por el momento.
A punto de cumplirse los dos meses de la extraña desaparición de Denise Thiem, todas las incógnitas siguen sin despejarse. Se sabe que la peregrina pasó la noche en un albergue de Astorga y que entre sus planes estaba dirigirse a la localidad de El Ganso. La última persona que la vio fue un caminante italiano que compartió un café con ella cerca de la Catedral de Astorga, ese mismo día. A partir de ahí, los pasos de Denise se esfuman. Desde entonces, los rastreos y las batidas por la zona han sido constantes en las últimas semanas, tanto por parte de la Policía Nacional como de la Guardia Civil. También se organizan cada fin de semana búsquedas ciudadanas en las que participan voluntarios que contactan con el hermano de Denise a través de su página de Facebook. Pero los agentes reconocen que no todas las hipótesis siguen abiertas y que no hay hilos de los que tirar.
Un accidente parecía, en el primer momento, la causa más plausible de la desaparición de Denise, pero la falta de pruebas y de rastros despista a los investigadores. Hace dos semanas, además, el caso dio un vuelco al conocerse las denuncias por «hostigamiento» que varias peregrinas habían puesto en las proximidades de la etapa donde Denise desapareció. Sin embargo, los agentes no tardaron en desvincularlas de la desaparición de Denise. Dos meses después, y con todas las líneas de investigación abiertas, los carteles de «se buscan» pueblan los albergues del Camino para intentar arrojar luz sobre el caso de Denise.

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